
Antes Madrid, ahora Barcelona. Antes y ahora, derrota de la Selección Argentina sin atenuantes (2 -4) ante su par de Cataluña y las fiestas no son tan felices ni en paz. Banderitas y globos antecedieron este tercer duelo entre ambos equipos; los anteriores fueron victorias de Argentina 3-0 y 1-0, esta última el año pasado. Iniciado el cotejo, con Maradona suspendido y en la platea, los catalanes tuvieron buen trato de balón y cascotearon la valla de Pozo, de floja labor. A partir de Lavezzi e Higuaín el equipo comenzó a dañar a su rival pero el gol era esquivo y a los 44 Sergio García -de cabeza- anticipó a Otamendi, que se puso azul, y aventajó a los locales. Para el segundo tiempo, Di maría dilapidó una clara situación -tras una buena jugada colectiva- y cinco minutos más tarde, a los10, Bojan tomó la diagonal del gol e hizo día la noche. De ahí en más, una fiebre de goles: Pastore debutó con un golazo a los18 mas no brilló su luz, Sergio convirtió de penal en 25 y dos minutos después Di maría (por pase de Lavezzi) invitó a que el cotejo no acabe del todo. A falta de 15, Moisés en un cabezazo no tan distinto al gol de Brasil (1-3 en Rosario), provocó una pequeña muerte y dejó a los de Maradona con la gota en el ojo. Para el final, la TV caliente reproducía el nuevo capítulo de un cuerpo técnico dividido y no por la felicidad. Maradona- Mancuso- Enrique sin Lemme ni Ruggeri -por quien el DT se pronunció: lo quiero ya- distan de ser los cinco magníficos. Bilardo estalló desde el otro lado del océano. La noche cae en la ciudad insecto, un 22 de diciembre hace veintidós años, moría Luca Prodan. Ni una luca ni un diego. No más nada.
Texto: Javier Jalle
Imagen:Luis Adrián Dardenne
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